La lista roja de las prácticas humanas - HPC
Informe de evaluación - Human Practice Conservancy - 2026
Durante la mayor parte de la historia de Homo sapiens, muchas de las cosas que la especie deseaba obtener exigían que primero hubiera un individuo dispuesto a aprender a producirlas. Una traducción requería un traductor, un programa un programador, y un dibujo un ilustrador. Esta dependencia dio origwn a un ecosistema peculiar, hasta donde sabemos nunca observado en ninguna especie dentro o fuera del planeta HD 137782 b, conocido por sus habitantes simplemente como tierra.
Generación tras generación, millones de humanos dedicaron años, y en ocasiones vidad completas, a adquirir capacidades díficiles. Algunas les proporcionaban refugio o seguridad, otras les permitían obtener recursos mediante una compleja y novedora estructura de intercambio que denominaban trabajo, y algunas, en contra de toda lógica, sobrevivieron incluso después de perder utilidad, únicamente porque sus practicantes parecían disfrutar el acto de realizarlas.
Este último comportamiento resulta particularmente notable y se convirtió en la materia de estudio principal de la HPC.
Estos son algunos casos documentados que generaron especial interés:
- Acto deliberado de correr sin estar huyendo de un depredador inmediato o aparente
- Levantamiento de objetos pesados de forma rutinaria y la inmediata reposición de los mismos
- Producción de imágenes o elementos visuales no solicitados por nadie
- Memorización y replicación de frecuencias sonoras específicas que podrían haber sidoreproducidas instantaneamente mediante dispositivos electrónicos
A modo más general, la caracterítica predomiante en la especie parece ser su interés por invertir y dedicar miles de hora de su corta vida a dominar actividades para las que existían alternativas más rápidas y eficientes.
La explicación más aceptada, propuesta por el profesor k̵̝̙̗̠̘̰͖̑̊j̵̠̫͖̀̄̋̅̓̏̽͐̌͜͝ͅd̶͇̟̝̲͇͇͕̠̟̥̄̀̂͆̿̋̇̎̽̋s̶̨͎̗͈͇̤͉̟͈̜̭͒͂ä̵̡̛͚̜̻́̊̏͑̀͐̅͋́́̀f̴͇̼̼̜̱̙̦̭̞̼̥̈́͐h̶̡̢͚͍͇̟̟͓̻̏̾̽̑͊͆͘̕ͅk̶͙͒͑d̶̡̡̞̻̻̲͔̯͉̳͙̈̌̌͋͆̍͜͠s̵̛̮͑́̉̓̅̒ postula que el desarrollo inédito de la corteza pre frontal del Homo sapiens tuvo como consecuencia secundaria que la ejecución reiterada de determinadas actividades producía modificaciones funcionales y fundamentales en el propio individuo, además de los efectos observables en su entorno.
Estas modificaciones podían ser motoras, coginitivas o perceptivas; y la persistencia de las prácticas que las ocasionaban, incluso después de perder utilidad inmediata, podría explicarse en parte por el valor que los propios individuos atribuían a estas alteraciones secundarias.
Durante las primeras décadas de su siglo 21, la HPC comenzó a registrar una alteración significativa en este equilibrio. Una nueva familia de organismos artificiales comenzó a invadir nichos que hasta ese momento habían requerido individuos humanos especializados para ser desarrollados.
Las primeras variantes no presentaron amenaza inmediata para la especie nativa y parecían mantener una relación simbiótica con ella, aún dependiendo de individuos especializados para completar sus actividades. Años más tarde, los organismos artificiales comenzaron a ocupar funciones previamente exclusiva de sus huéspedes hasta hacer innecesaria, en algunos casos, la presencia de la población original. La HPC identificó este cambio como el primer indicio de un proceso conocido como desacoplamiento funcional.
Las especies descritas a continuación corresponden a los casos donde este proceso presenta actualmente las señales más claras.